Las vacunas son una de las cosas más importantes que harás por tu bebé: lo protegen de enfermedades graves, y varias de ellas son especialmente peligrosas en los primeros meses de vida. La cita puede dar respeto, porque a nadie le gusta ver llorar a su bebé, pero es rápida, y con un par de trucos se os hace mucho más llevadera a los dos. Aquí tienes por qué importan, qué esperar, qué es normal después y cómo consolar a tu bebé.

Por qué importan

Las vacunas protegen a tu bebé de enfermedades serias, a veces muy graves —tosferina, meningitis, sarampión y más—, justo en la edad en que es más vulnerable a ellas. También protegen a quienes le rodean, incluidas las personas que no pueden vacunarse. El calendario está pensado al detalle para proteger a tu bebé lo antes posible, en cuanto es seguro y eficaz hacerlo.

Cuándo y qué vacunas

El calendario suele empezar en los primeros meses (a menudo hacia los dos meses) y sigue durante el primer año y más allá, con las vacunas que tocan en cada revisión del niño sano. Las edades y las vacunas exactas dependen del calendario de tu comunidad autónoma, así que en tu centro de salud te dirán qué toca y cuándo. Algunas vacunas se ponen también durante el embarazo (como la de la tosferina) precisamente para proteger al bebé en sus primeras semanas, antes de que empiecen sus propias dosis.

El día de la cita

Suele ser un pinchazo rápido —a veces un par— en el muslo del bebé, y a veces alguna dosis por la boca. Termina en un momento. Lleva la cartilla de salud para que quede todo anotado, y vístelo con algo que deje las piernas a mano.

Cómo consolar a tu bebé

El dolor dura poco, y el consuelo se nota muchísimo:

Es de lo más normal que llore, y que se calme en pocos minutos en cuanto vuelve a tus brazos.

Qué es normal después

Las reacciones leves son habituales y esperables:

Normal despuésMejor consultar
Estar algo irritable, un poco de fiebreFiebre alta que no cede
La zona del muslo roja, dolorida o algo hinchadaUna reacción que parezca fuerte o rara
Más dormido o sin ganas de comer un díaCualquier señal de alarma de algo grave
Se le pasa en uno o dos días(Urgencia: signos de una reacción alérgica grave)

Puedes consolarlo, ofrecerle más tomas y achuchones, y ayudarlo a dormir. Para la fiebre o un malestar evidente, puedes darle paracetamol infantil si te lo han indicado, siempre según el peso y la edad de tu bebé y lo que te diga tu profesional.

Sobre las preocupaciones

Las vacunas se prueban a fondo y se vigilan de forma continua, las reacciones graves son rarísimas, y las enfermedades que evitan son de verdad peligrosas para un bebé. Si tienes dudas o algo te inquieta, tu pediatra o tu enfermera de pediatría son justo las personas a las que preguntar: prefieren mil veces hablarlo contigo que dejarte con la preocupación a solas.

En resumen

Las vacunas son una protección rápida e importante, y la cita casi siempre pesa menos que el miedo de antes. Achucha a tu bebé y dale de comer mientras tanto, cuenta con un día de irritabilidad leve o algo de fiebre, y ten claras las pocas señales que merecen una llamada. Y ya está: anotado en la cartilla en la siguiente revisión, y una forma más de cuidar de tu bebé.

Esto es información general, no consejo médico. El calendario de vacunas, y cualquier medicamento como el paracetamol, cambian según el país y según tu bebé: sigue las indicaciones de tu pediatra, tu enfermera o tu centro de salud, y el calendario vigente donde vives.