El muñón del cordón umbilical —ese nudito con la pinza que queda tras el parto— es de las primeras cosas que ponen nerviosos a los padres recién estrenados. La buena noticia: casi no necesita nada de ti. Todo el trabajo consiste en mantenerlo limpio y seco y dejarlo tranquilo, y él solo se va secando hasta desprenderse, normalmente en las primeras una a tres semanas.

Qué es ahora el muñón

Durante nueve meses, el cordón fue el cordón de vida de tu bebé. Ahora es un pequeño resto que sencillamente se está secando para soltarse. En los primeros días se va arrugando y cambiando de color —amarillento, luego marrón, casi negro al final— hasta que se afloja y cae por sí solo, muchas veces entre el quinto y el decimoquinto día.

Deja que ocurra a su ritmo. No tires de él, ni siquiera cuando parezca que cuelga de un hilo: arrancarlo antes de tiempo puede provocar sangrado. Cuanto menos lo toques, mejor cicatriza.

Limpio y seco: ese es todo el método

De verdad que ese es todo el método. En la práctica:

Qué es normal mientras cicatriza

Un cordón que está cicatrizando puede tener un aspecto un poco inquietante y estar perfectamente bien. Cuenta con algo de esto:

Normal mientras cicatrizaLlama a tu matrona o pediatra
Unas gotitas de sangre seca, o alguna manchita en el pañal o la camisetaSangrado que no para, o más que unas pocas manchas
Un poco de supuración pegajosa o transparente en la base durante unos díasPus, o secreción turbia y con mal olor
Un olor flojo y un aspecto arrugado y resecoEnrojecimiento, calor o hinchazón que se extiende alrededor de la base
Que se caiga en cualquier momento de las primeras ~3 semanasQue siga bien pegado pasadas 3 o 4 semanas

Cuando se cae, puede que veas en el ombligo un pequeño bultito rojo o rosado y húmedo que rezuma un poco: a menudo es un granuloma umbilical inofensivo, que la matrona o el pediatra tratan con facilidad. Conviene enseñárselo, pero no es una urgencia.

Cuándo llamar a tu matrona o pediatra

Lo único que hay que tomarse en serio es la infección. Un borde rosado en la mismísima base puede ser normal, pero contacta con tu matrona, enfermera de pediatría o pediatra el mismo día si ves:

La infección del cordón en un recién nacido (onfalitis) es poco frecuente, pero puede avanzar deprisa, así que siempre merece la pena una llamada rápida en lugar de esperar a ver qué pasa.

En resumen

Casi todos los cordones se caen sin la menor historia. Mantenlo seco, fuera del pañal, déjalo tranquilo y vigila ese puñado de señales de alarma. Como tantas cosas de las primeras semanas —saber si tu bebé toma suficiente o entender qué significa el color de su caca—, todo se reduce a una lista corta y a la calma de saber qué es normal. Después el muñón se cae, el ombligo cicatriza y apenas recordarás haberte preocupado por esto.

CribStack te deja anotar en un toque cómo va el ombligo y las dudas para la próxima revisión, sin perderte entre notas sueltas.

Esto es información general, no consejo médico. Las pautas para el cuidado del cordón varían según el país y el centro: sigue las indicaciones de tu matrona o de tu servicio de salud y pregunta a quienes conocen a tu bebé.