Las listas de bebé y los registros de regalos hacen creer que un recién nacido necesita un camión entero de cosas. La verdad es que no. Un bebé necesita calor, comida, pañales limpios, un sitio seguro para dormir y a ti; casi todo lo demás es opcional o puede esperar. Empezar comprando poco te ahorra dinero y trastos, y enseguida descubrirás qué usas de verdad. Aquí tienes lo que merece la pena tener, lo que puedes saltarte o pedir prestado, y cómo no gastar de más en las primeras semanas.
Un recién nacido necesita sorprendentemente poco
| Merece la pena | Sáltalo o espera |
|---|---|
| Una cuna segura con colchón firme y plano | Protectores de cuna, nidos, cojines |
| Pañales, toallitas o algodón, una colchoneta de cambio | Un mueble cambiador específico |
| Unos cuantos bodies y pijamas, un gorrito | Mucha ropa de talla recién nacido, zapatitos |
| Una forma de alimentarlo: tú, o biberones y esterilizador | Calientatoallitas, palanganas dobles |
| Una silla de coche (si tienes coche) | La mayoría de cacharros y juguetes ruidosos |
| Un cochecito o un fular portabebés | Montar la habitación entera antes de que llegue |
Un sitio seguro para dormir
Lo único que conviene acertar de lleno es el sitio donde duerme. Una cuna con colchón firme y plano y sábanas bien ajustadas es todo lo que necesita un recién nacido, más un par de sacos de dormir para mantenerlo calentito. Olvídate de protectores, nidos y cojines: parecen acogedores, pero suponen un riesgo de asfixia, y las normas del sueño seguro dejan la cuna despejada precisamente por eso.
El pañal y el cambio
Pañales, agua o toallitas sin perfume (o algodón en los primeros días), una crema barrera para la piel irritada, una colchoneta lavable y bolsas para pañales. Y poco más: puedes cambiar al bebé en una toalla en el suelo igual de bien que en un cambiador carísimo.
La alimentación
Si das el pecho, lo que más necesitas es a ti misma, además de unas gasas y quizá algún sujetador de lactancia. Si das biberón o combinas, querrás biberones, tetinas, un esterilizador y leche de fórmula; en el biberón del recién nacido tienes lo básico para hacerlo con seguridad. En cualquier caso, no acumules hasta ver cómo se asientan las tomas.
Ropa y abrigo
Unos cuantos bodies y pijamas, un gorrito, una o dos chaquetitas y algunas gasas te cubren las primeras semanas. Compra solo unas pocas prendas de talla recién nacido: a los bebés se les queda pequeña a una velocidad pasmosa, y además te van a regalar de sobra. Añade algunas toallas y mantitas, y para el baño te sirve igual una bañera de bebé que un lavabo limpio; no hace falta una bañera especial si vas justa de espacio (más en bañar a un recién nacido).
Salir de casa
La silla de coche es la única compra que no admite atajos si vas a moverte en coche: a contramarcha y bien instalada. Más allá de eso, un cochecito con capazo que permita tumbar al bebé, o un fular, ya te sacan a la calle; no necesitas las dos cosas a la vez. Tienes más sobre cómo desplazarte con seguridad en salir a la calle con el recién nacido.
No compres de más
Un bebé ya sale bastante caro como para comprar cosas que no vas a usar. Pide prestado y acepta lo que te den de segunda mano: la ropa, los cochecitos y los muebles suelen estar casi sin estrenar. La gran excepción es la silla de coche: nunca uses una que haya tenido un accidente o cuyo historial no conozcas, porque un daño oculto puede impedir que cumpla su función. Por lo demás, compra poco, fíjate en lo que de verdad coges una y otra vez, y añade el resto solo si te hace falta.
En resumen
Un recién nacido necesita un sitio seguro para dormir, pañales, algo de ropa, una forma de alimentarse, calor, una silla de coche si conduces, y a ti. Todo lo demás es opcional o puede esperar. No te dejes llevar por la presión de las listas, pide prestado lo que puedas y destina lo que ahorres a lo que más ayuda en las primeras semanas: dormir, recibir ayuda y pedir comida a domicilio el día que estés demasiado cansada para cocinar.
Esta es información general, no un consejo de seguridad. Para sillas de coche, cunas y colchones, sigue las instrucciones del fabricante y la normativa de seguridad vigente, y no uses nunca una silla de coche de origen desconocido.