Saber si tu bebé tiene frío o calor es una de esas dudas que no te abandonan: siempre tiene las manitas frescas y no puede contarte qué necesita. Lo tranquilizador es que un bebé es fácil de “leer” en cuanto sabes dónde tocar, y con un sistema sencillo de capas resuelves casi todo. Conviene acertar más o menos, eso sí, porque el exceso de calor se asocia a un mayor riesgo de SMSL, así que un poco de cuidado importa. Aquí tienes cómo notarlo, cómo vestirlo y qué hacer cuando aprieta el frío o el calor.

Cómo saberlo

No te guíes por las manos ni los pies: están más frescos casi siempre, aunque tu bebé esté perfectamente abrigado. Lo que tienes que tocar es el pecho, la barriga o la nuca; deben notarse calentitos y cómodos, ni ardiendo y sudados ni fríos.

Señales de que tiene demasiado calor: suda, tiene el pelo húmedo, las mejillas coloradas, respira más deprisa o le sale un sarpullido por el calor. Que pase frío es mucho más raro dentro de casa con un par de capas puestas, y se notaría con el pecho o la barriga fríos.

La regla de las capas

Vístelo con capas que puedas poner y quitar en vez de una sola prenda gruesa. Una guía sencilla: ponle una capa ligera más de las que tú llevas para estar a gusto. Elige tejidos naturales y transpirables, y ve ajustando a lo largo del día según cambie la temperatura.

SituaciónQué hacer
Comprobar si tiene frío o calorTócale el pecho o la nuca, nunca las manos o los pies
VestirloCapas: una ligera más de las que llevas tú
Cuarto para dormirEntre 18 y 20 °C, saco de dormir, sin gorro dentro de casa
Silla del cocheCapas finas bajo el arnés; el abrigo o la manta por encima
Con calorSombra, ropa ligera, más tomas y un cuarto fresco

Temperatura para dormir

Para el cuarto donde duerme tu bebé, busca una temperatura de entre 18 y 20 °C; un termómetro de habitación te lo pone fácil. Prepara un espacio de sueño seguro: un saco de dormir adecuado a la temperatura en vez de mantas sueltas, sin gorro dentro de casa y la cuna lejos de radiadores y del sol directo. Recuerda que un saco abriga más de lo que parece, así que cuéntalo como una capa y no le añadas mucho por debajo.

Cuando hace calor

A los bebés de menos de seis meses, mantenlos fuera del sol directo, busca la sombra y vístelos con ropa ligera y holgada; a veces con un body y el pañal basta. Ofrécele tomas más frecuentes, porque con el calor se pueden deshidratar, mantén el cuarto fresco (un ventilador ayuda, pero sin apuntarle directamente; baja las persianas durante el día) y vigila las señales de calor de antes. Nunca tapes el carrito con una mantita para darle sombra: atrapa el calor en un momento. Usa una sombrilla o parasol que deje pasar el aire, como cuentas en salir a la calle con tu bebé. Una toallita húmeda o un baño con agua tibia alivian mucho en un día de mucho calor.

Cuando hace frío

En la calle, añade un gorro y una prenda de abrigo sobre su ropa habitual, pero quítale el abrigo y el gorro en cuanto entres en casa o en un coche caldeado, para que no pase calor. Y un punto de seguridad importante: no le pongas un abrigo grueso bajo el arnés de la silla del coche. Un abrigo acolchado se aplasta en un golpe y deja las correas demasiado flojas para sujetarlo. Vístelo con capas finas, ajusta bien el arnés y mete el abrigo o una manta por encima.

¿Tiene calor o es fiebre?

Si notas a tu bebé caliente, primero refréscalo (quítale una capa, ventila el cuarto) y vuelve a comprobarlo. Una fiebre de verdad es otra cosa: en un bebé de menos de tres meses, 38 °C o más es siempre urgente y necesita atención médica sin demora, como te cuento en las señales de alarma. Un termómetro resuelve la duda enseguida.

En resumen

Tócale el pecho, no las manos; vístelo con capas que puedas ajustar (una más de las que llevas tú); mantén el cuarto donde duerme entre 18 y 20 °C sin caldearlo de más; adáptate al tiempo que haga; y nunca lo abultes con ropa gruesa bajo el arnés del coche. Si das con eso, tu bebé estará a gusto casi con cualquier clima, y tú tendrás una cosa menos sobre la que darle vueltas a las tres de la madrugada.

Esto es información general, no consejo médico. Si te preocupa la temperatura de tu bebé, el exceso de calor o la fiebre, sigue las indicaciones de tu matrona, tu enfermera de pediatría o tu pediatra, y las recomendaciones de sueño seguro de tu zona.